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Carlos Isamitt Alarcón 1939 -Archivo personal-

Archivo Carlos Isamitt Alarcón

(1885-1974)

Antes del encuentro del archivo familiar de Carlos Isamitt Alarcón, el conocimiento con respecto a su figura estaba cercado a sus vinculaciones de investigación y creación musical de tipo indigenista-nacionalista. Las publicaciones de  Pereira Salas (1941), Slonimsky (1945), Salas Viu (1952), Escobar (1971), Claro y Urrutia-Blondel (1973), Claro (1977) por nombrar la literatura icónica, constituyen una visión histórica que destaca este vínculo por sobre otros aspectos desarrollados en su trayectoria de vida, siendo la composición musical, el foco predilecto para los análisis alrededor de su figura. -Salas Viu (1952) y Samuel Claro (1966)-.

Bajo estas consideraciones, los aspectos relacionados con sus investigaciones in situ funcionan como un complemento a esta tarea y no está en la ocupación de los investigadores profundizar en las recopilaciones u otros aspectos derivados de esta función en específico, solo se remiten a realizar menciones de sus trabajos etnográficos en las reducciones mapuches de la década del 1930 en diversas revistas académicas de la época.

Podemos eximir de esta construcción, la publicación de la RMCH del año 1966, que debido a la obtención del Premio Nacional de Artes Musicales (1965) dedica un completo volumen a su figura y trayectoria. En estos escritos publicados se percibe una mayor apertura a las diversas funciones ejercidas. Algunos de estos escritos están basados en fuentes primarias y entrevistas que permiten obtener un acercamiento  del hombre tras la obra.

Posteriormente y en una segunda oleada de publicaciones en los últimos cuarenta años, sin agregar nuevas fuentes y adscribiéndose a estas antiguas denominaciones mencionada están en los textos de (Merino, 1987), González (1993), Urtubey (2007) González y Díaz (2011) y Díaz (2013). Destacamos el trabajo de Silvia Herrera (2017) con el análisis musical del primer movimiento de las Pastorales para violín y piano (1939) desarrollado bajo la técnica de los doce tonos, que si bien es mencionado por Merino (1987), Sala Viu (1952), Claro (1966), es Herrera quien con su análisis de la obra evidencia vínculos con la segunda escuela de Viena. Por otra parte, los aspectos derivados de sus otras funciones no son del todo considerados en los análisis que lo definen. Su trabajo pedagógico vinculado a la educación musical y la enseñanza de la plástica es mencionado y reconocido, pero no logra traspasar la descomunal figura levantada desde su composición musical indigenista.

De esta manera, esta sección levantada en esta web, permitirá paulatinamente, sumar no solo las producciones académicas desarrolladas en estos ocho años de investigación en su archivo privado, sino que también, la sistematización de los documentos que permitan con el tiempo incrementar el conocimiento relacionado con su figura y trayectoria de vida.

Freddy Chávez C

octubre 2021